Porque lleva mucho tiempo conseguir un cliente… y apenas un instante perderlo.
Porque el motivo central de la existencia de las organizaciones es la satisfacción de sus clientes, ellos son su activo más importante y su principal fuente de ingresos.
Porque 9 de cada 10 clientes insatisfechos no exteriorizan sus quejas en el punto de venta pero sí con su entorno y además, jamás regresan.
Porque el costo de conseguir un nuevo cliente es 5 veces mayor al de mantener uno.